Evolve Xtender PRO · Seguridad a medida

Evolve Xtender PRO: una torre de vigilancia autónoma y móvil diseñada para adaptarse a tu proyecto de seguridad

Movilidad, autonomía y conexión a CRA. Un proyecto configurado para tu emplazamiento y entregado llave en mano.

Una obra cambia de fase y el material comienza a almacenarse en otra zona. Una industria necesita vigilar un acceso provisional y, al mismo tiempo, supervisar un área con riesgo de sobrecalentamiento. Una instalación aislada requiere protección, pero todavía no dispone de electricidad ni de una conexión fija a internet.

En estos escenarios, el proyecto debe responder a una pregunta concreta: ¿qué necesitamos detectar, observar y verificar, y cómo vamos a actuar cuando ocurra una incidencia?

La Evolve Xtender PRO permite plantear una solución de seguridad móvil y autónoma, configurada alrededor de esas necesidades. En Evolve Xtender estudiamos los objetivos del cliente y las características del emplazamiento para seleccionar las cámaras, los sensores, las comunicaciones y la alimentación. El resultado es un proyecto integrado, entregado llave en mano y preparado para su despliegue.

Móvil

Vigilancia que puede trasladarse cuando cambia la zona que necesitas proteger.

Autónoma

Alimentación dimensionada para los equipos y las condiciones del emplazamiento.

Conectada a CRA

Información para verificar incidencias y gestionar las funciones integradas.

A medida

Cámaras, sensores y comunicaciones seleccionados para tus objetivos.

Primeras marcas

Configuraciones con Ajax, Dahua, Hikvision y otros fabricantes.

Llave en mano

Estudio, integración y configuración coordinados por Evolve Xtender.

Una torre móvil para una seguridad que también necesita cambiar de ubicación

La necesidad de vigilancia puede desplazarse durante la vida de un proyecto. Pensemos en una obra: el acceso de vehículos, la maquinaria y los materiales no permanecen siempre en el mismo lugar. Mantener la vigilancia en su ubicación inicial puede dejar de responder a las prioridades del responsable de seguridad.

La movilidad de la torre permite acompañar esos cambios. Puede estudiarse su traslado a otra zona del recinto o a un nuevo emplazamiento cuando termina el servicio anterior.

La PRO dispone de elementos para su manipulación y transporte, así como estabilizadores extensibles para su instalación. Su mástil telescópico alcanza hasta 6 metros, ofreciendo posibilidades de ubicación y montaje que deben adaptarse al terreno y a la cobertura requerida.

Cada traslado incluye una nueva comprobación: posición, estabilidad, orientación de cámaras, comunicaciones y condiciones de alimentación. Así, la movilidad se convierte en una herramienta útil para organizar la protección.

Dónde resulta útil una torre de vigilancia móvil y autónoma

La Evolve Xtender PRO puede configurarse para entornos con necesidades muy diferentes. Los siguientes ejemplos muestran cómo relacionar un objetivo de seguridad con la ubicación, el equipamiento y la operativa de la torre.

Obras de construcción de edificios y naves

Durante la construcción de un edificio o una nave industrial, las zonas de trabajo cambian: aparecen nuevos accesos, se reciben materiales y se desplaza la maquinaria. Fuera del horario laboral, interesa conocer qué ocurre en los puntos que concentran esos recursos.

Una torre móvil permite plantear la vigilancia de accesos, acopios y áreas de trabajo, con posibilidad de reubicarla conforme avanza la obra. La cobertura se adapta a la fase del proyecto, después de revisar los nuevos encuadres, la alimentación y las comunicaciones.

Obras de infraestructuras ferroviarias

En trabajos ferroviarios pueden existir frentes de obra separados, accesos provisionales y zonas de almacenamiento alejadas de instalaciones permanentes. La necesidad de protección puede desplazarse a medida que avanzan las actuaciones.

En este escenario, la PRO permite estudiar puntos de vigilancia para materiales, equipos y accesos a las áreas de trabajo. Su configuración autónoma puede facilitar la protección en ubicaciones sin suministro disponible, y su movilidad ayuda a reorganizar los recursos entre fases. El emplazamiento se acuerda con los responsables de la obra y de la infraestructura.

Maquinaria y equipos de alto valor

Excavadoras, maquinaria especializada, grupos electrógenos o herramientas profesionales pueden concentrar una parte importante del valor de una instalación temporal. Además de su coste, su pérdida puede afectar al desarrollo del trabajo.

El proyecto puede priorizar las zonas de estacionamiento, las aproximaciones y los accesos al recinto, seleccionando cámaras que aporten imágenes útiles para verificar avisos. Si la maquinaria cambia de ubicación, se revisa cómo debe acompañarla la vigilancia.

Almacenes, explanadas logísticas y puertos

Las mercancías y las operaciones de carga y descarga pueden distribuirse en espacios amplios y cambiar con la actividad diaria. Una ampliación temporal del almacenamiento puede requerir un refuerzo de observación fuera de la cobertura habitual.

La torre puede estudiarse para accesos, explanadas, zonas de depósito o áreas de carga. Su movilidad permite trasladar el punto de observación cuando cambia la zona prioritaria, mientras que la conexión prevista con CRA o centro de control facilita la verificación remota.

Emergencias y dispositivos temporales

Una emergencia puede crear necesidades de supervisión en áreas que no disponen de infraestructura de vigilancia preparada. Pensemos en un punto logístico provisional, una zona de almacenamiento de suministros o un espacio de apoyo a los equipos de intervención.

Una configuración previamente preparada puede aportar imágenes del entorno y de los accesos para el personal responsable. La alimentación y las comunicaciones se estudian conforme a las condiciones disponibles, y el despliegue se coordina con la operativa del dispositivo.

Subestaciones eléctricas e instalaciones hidroeléctricas

En instalaciones energéticas, la vigilancia puede necesitar un refuerzo durante obras, mantenimiento o cambios del perímetro. Subestaciones eléctricas e instalaciones hidroeléctricas son ejemplos donde conviene estudiar accesos, zonas exteriores y puntos que requieran observación adicional.

La PRO puede plantearse como apoyo a la seguridad existente. Si también se necesita supervisar temperatura, se valoran cámaras con las funciones adecuadas para los elementos definidos en el proyecto. La configuración se coordina con los procedimientos y las condiciones del emplazamiento.

Eventos y festivales

Un evento plantea necesidades antes, durante y después de la apertura al público. El montaje, la presencia de equipos técnicos y el desmontaje pueden requerir vigilancia en zonas distintas a las prioritarias durante la celebración.

La torre puede configurarse para observar accesos, áreas técnicas, almacenes temporales o perímetros. Su posible reubicación se planifica entre fases, de modo que la vigilancia responda a las necesidades del organizador y del equipo de seguridad en cada momento.

Seguridad, defensa y vigilancia de zonas fronterizas

En proyectos de seguridad y defensa, una torre móvil puede estudiarse para reforzar la observación de perímetros, accesos o puestos temporales. En zonas fronterizas, su interés está en aportar un punto adicional de vigilancia y comunicación donde se necesite, integrado con los medios del centro de control.

La selección de cámaras, energía y comunicaciones debe responder al terreno y a los objetivos del organismo responsable. Cuando cambia la prioridad, puede planificarse el traslado y la revisión de la configuración.

Desarrollamos este enfoque en nuestro artículo sobre seguridad perimetral en zonas fronterizas: vigilancia autónoma y móvil donde aumenta la presión.

La ubicación empieza por los objetivos de seguridad

Antes de decidir dónde colocar una torre de vigilancia autónoma, hay que entender cómo funciona el espacio. Conviene conocer sus accesos, recorridos habituales, obstáculos, horarios y zonas de mayor valor o exposición.

El estudio puede reunir varios objetivos:

  • Detectar entradas no autorizadas en el perímetro.
  • Supervisar accesos de personas y vehículos.
  • Vigilar maquinaria, mercancías o materiales.
  • Obtener imágenes para verificar una alarma.
  • Supervisar condiciones térmicas en zonas concretas.
  • Observar las aproximaciones a la propia torre.

Por ejemplo, si el objetivo principal es verificar lo que sucede en una entrada, el encuadre debe aportar la información necesaria en ese punto. Si también hay que vigilar una zona de almacenamiento, habrá que estudiar cómo cubrir ambas necesidades.

La altura máxima disponible no determina por sí sola la mejor posición. La ubicación y el montaje se deciden en función de lo que necesita ver el operador y de las condiciones reales del emplazamiento.

Cámaras bullet, domo, PTZ o panorámicas: cada una cumple una función

Elegir cámaras exige relacionar sus prestaciones con la tarea asignada. El formato, la óptica, la resolución, la iluminación y las funciones de análisis deben trabajar a favor del objetivo de vigilancia.

Las cámaras fijas, en formatos como bullet o domo, permiten plantear vistas permanentes de puntos definidos. En su selección se estudian el campo de visión y el detalle necesario. La forma exterior de la cámara, por sí sola, no resuelve esa elección.

Una PTZ aporta movimiento y zoom para dirigir la observación hacia una zona o examinar una incidencia. Puede complementar las vistas generales y ayudar al operador a obtener detalle, siempre que el modelo y la integración elegidos permitan las funciones previstas.

Las soluciones panorámicas o multidireccionales pueden aportar una visión amplia, mientras que otras cámaras se destinan a observar puntos concretos. Combinar visión de conjunto y detalle permite plantear una vigilancia más útil para la verificación.

El proyecto define qué debe cubrir cada equipo y cómo se complementan sus imágenes. Esto evita seleccionar cámaras únicamente por su denominación o por una lista de prestaciones.

La seguridad del entorno inmediato de la torre también cuenta

El estudio debe contemplar las aproximaciones a la propia instalación. Una torre que observa un perímetro distante puede necesitar una vista complementaria de su entorno inmediato.

Según el proyecto, es posible valorar una solución de visión de 360°, junto con los sensores y las funciones de detección adecuados, para supervisar las zonas próximas a la torre.

Su utilidad depende de cómo se instale y configure. Hay que comprobar qué se ve realmente, qué obstáculos existen y qué información recibirán los responsables de seguridad ante una aproximación.

Esta visión puede formar parte de una estrategia coordinada: cámaras para los objetivos principales y equipos destinados a observar el entorno del sistema que los protege.

Cámaras térmicas para necesidades que van más allá de la intrusión

En algunos emplazamientos industriales, el proyecto también necesita supervisar riesgos relacionados con la temperatura. En estos casos puede estudiarse la incorporación de una cámara térmica con funciones de termometría y alarmas adecuadas a la aplicación.

Estos equipos permiten definir zonas y condiciones de aviso para detectar sobretemperaturas o indicios tempranos de incendio, según sus prestaciones. La selección debe considerar qué se va a observar, desde dónde y con qué condiciones de funcionamiento.

Es importante distinguir la detección térmica de intrusiones de la medición de temperatura: no todos los modelos ofrecen las mismas funciones.

El beneficio está en aportar información temprana para facilitar una actuación, dentro del sistema de seguridad y del procedimiento previsto para el emplazamiento. Por eso, la cámara se elige a partir del riesgo que se desea supervisar y de la respuesta que debe activar.

Autonomía energética adaptada al equipamiento instalado

La autonomía facilita llevar vigilancia a espacios donde falta suministro eléctrico disponible. Para que resulte útil, debe dimensionarse a partir del conjunto de equipos y de su funcionamiento previsto.

Una configuración con cámaras fijas plantea unas necesidades distintas a otra que incorpora PTZ, iluminación, grabación, sensores o analítica adicional. El cálculo debe sumar también las comunicaciones y los consumos auxiliares.

En Evolve Xtender coordinamos la selección de equipos con la alimentación del proyecto. Se estudian baterías, captación solar y las opciones de recarga que requiera y admita la configuración.

El análisis incluye consumos habituales y máximos, periodos de uso, condiciones del emplazamiento y márgenes necesarios. La iluminación infrarroja, los motores o los calefactores, cuando existen, pueden modificar la demanda.

El objetivo es que la autonomía responda a unas condiciones de servicio definidas. Para el cliente, esto aporta una propuesta coherente: la capacidad de vigilancia y la energía se calculan como partes del mismo sistema.

Comunicaciones dimensionadas para enviar la información necesaria

La conexión con una Central Receptora de Alarmas también se diseña desde el principio. Hay que definir qué señales se transmitirán, qué imágenes necesita consultar el operador y qué acceso remoto tendrá el cliente.

Enviar eventos y clips de verificación plantea un uso distinto de transmitir vídeo de forma continua. Además, las consultas en directo, la resolución, la compresión y las imágenes por segundo influyen en los datos necesarios.

Por ello, el estudio contempla cobertura disponible, capacidad de transmisión y volumen de datos previsto, junto con las necesidades de acceso remoto.

La finalidad es disponer de información útil para verificar y actuar. La configuración debe equilibrar calidad de imagen y recursos de comunicación, conservando el detalle que exige cada tarea.

Esta decisión se revisa si cambia el equipamiento o la operativa. Incorporar más cámaras o aumentar las consultas remotas puede exigir adaptar la conectividad.

Control desde CRA y compatibilidad con primeras marcas

La Evolve Xtender PRO puede configurarse para trabajar conectada a una CRA, de forma que el operador reciba señales, consulte imágenes y gestione las funciones habilitadas por la integración.

Esto ayuda a convertir la detección en una respuesta organizada. Desde el diseño se define qué evento llega, cómo se identifica la zona afectada y qué herramientas estarán disponibles para verificarlo.

La torre puede integrar equipos de Ajax, Dahua, Hikvision y otras primeras marcas de seguridad, seleccionando los modelos, conexiones y sistemas de gestión adecuados a cada proyecto.

Para un instalador o una empresa de seguridad, esta flexibilidad permite estudiar una solución alineada con su operativa y con las tecnologías elegidas para el cliente.

Las funciones concretas de control, verificación y actuación se acuerdan al configurar el conjunto. Así, las expectativas del cliente y las herramientas de la central quedan coordinadas desde el inicio.

Secury360: hasta un 95 % menos de falsas alarmas

Cuando el proyecto requiere analítica de vídeo adicional, la torre puede incorporar S360 Box de Secury360. Esta opción añade análisis con inteligencia artificial para ayudar a distinguir detecciones relevantes de eventos que no requieren una intervención.

La solución permite reducir hasta un 95 % las falsas alarmas, según la configuración y las condiciones del proyecto. Para la CRA, el beneficio es recibir menos avisos innecesarios y concentrar sus recursos en los eventos que necesitan verificación.

Secury360 dispone de integración con plataformas de central como Manitou, IBS Ibérica y SoftGuard. La información asociada a los eventos facilita al operador valorar lo que sucede y seguir el procedimiento de respuesta establecido.

El cliente también puede mantenerse informado mediante la aplicación móvil: recibir notificaciones, consultar eventos y visualizar cámaras en directo. Las funciones de gestión se habilitan según los permisos, la configuración, los servicios activos y la conectividad.

Analítica, verificación profesional y acceso móvil se complementan para ofrecer una visión más útil de la instalación.

Una torre que puede adaptarse al siguiente proyecto

Una de las ventajas de una solución móvil es la posibilidad de estudiar su utilización en destinos diferentes. Al finalizar un servicio, la torre puede plantearse para otro emplazamiento con necesidades distintas.

Por ejemplo, una configuración destinada a observar accesos podría necesitar nuevas cámaras o sensores para su siguiente aplicación. Ese cambio puede llevar asociado un ajuste de baterías, captación solar, grabación o comunicaciones.

La reconfiguración se estudia sobre el conjunto. Además de revisar la función de cada equipo, se comprueban montaje, cargas admisibles, alimentación e integración.

Esta capacidad de adaptación aporta flexibilidad a empresas de seguridad e integradores que gestionan proyectos sucesivos. La torre se convierte en un recurso que puede volver a configurarse, con un estudio previo de las condiciones del nuevo destino.

Evolve Xtender entrega el proyecto llave en mano

Para el cliente, el valor de una solución llave en mano está en recibir un conjunto que ya ha sido pensado, integrado y configurado alrededor de sus necesidades.

El proceso comienza escuchando qué hay que proteger y cómo se quiere gestionar la seguridad. Después se estudia el emplazamiento y se coordinan las decisiones: ubicación, cámaras, sensores, alimentación, comunicaciones, grabación e integración con CRA.

La preparación incluye las comprobaciones acordadas para la configuración. La torre se entrega lista para su despliegue y puesta en servicio conforme al proyecto, de modo que en destino se realicen la colocación, las conexiones previstas y la verificación de funcionamiento.

Esto facilita la coordinación entre cliente, instalador y empresa de seguridad. Las decisiones técnicas se resuelven con una visión común y con un propósito claro: disponer de las herramientas necesarias para detectar, observar, verificar y responder.

Cuéntanos qué necesitas proteger

Si necesitas una torre de vigilancia autónoma y móvil, empieza por contarnos dónde va a trabajar, cuáles son tus objetivos y cómo quieres gestionar las incidencias.

En Evolve Xtender estudiaremos la configuración de la PRO para tu proyecto: cámaras y sensores, energía, comunicaciones y conexión con los sistemas de seguridad previstos.

Una solución adaptada al emplazamiento, preparada para tu operativa y entregada llave en mano.